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Los Trabajos y las Noches, Alejandra Pizarnik, 1965.

EN TU ANIVERSARIO

 Recibe este rostro mío, mudo, mendigo.

recibe este amor que te pido.

Recibe lo que hay en mí que eres tú.

 

      SOMBRA DE LOS DÍAS A VENIR

                                  a Ivonne A. Bordelois

 Mañana

me vestirán con cenizas el alba,

me llenarán la boca de flores.

Aprenderé a dormir

en la memoria de un muro,

en la respiración

de un animal que sueña.

 

      MORADAS

                                   a Théodore Fraenkel

 En la mano crispada de un muerto,

en la memoria de un loco,

en la tristeza de un niño,

en la mano que busca el vaso,

en el vaso inalcansable,

en la sed de siempre.

 

         HISTORIA ANTIGUA

En la medianoche

vienen los vigías infantiles

y vienen las sombras que ya tienen nombre

y vienen los perdonadores

de loque cometieron mil rostros míos

en la ínfima desgarradura de cada jornada.

 

         LA VERDAD DE ESTA VIEJA PARED 

que es frío es verde que tambien se mueve

llama jadea grazna es halo es hielo

hilos vibran tiemblan

                                         hilos

es verde estoy muriendo

es muro es mero muro es mudo mira muere

 

         CUARTO SOLO 

Si te atreves a sorprender

la verdad de esta vieja pared;

y sus fisuras, desgarraduras,

formando rostros, clepsidras,

seguramente vendrá

una presencia para tu sed,

probablemente partirá

esta ausencia que te bebe.

 

         CUARTO SOLO (Versión inédita)

 Si te atreves a sorprender

el sentido de esta vieja pared;

y sus fisuras, desgarraduras,

formando rostros, esfinges,

manos, clepsidras,

seguramente vendrá

una presencia para tu sed,

probablemente partirá

esta ausencia que te bebe.

 

   CAER

 Nunca de nuevo la esperanza

en un ir y venir

de nombres, de figuras.

Alguien soñó muy mal,

alguien consumió por error

las distancias olvidadas.

 

 FIESTA

 he despleado mi orfandad

sobre la mesa, como un mapa.

Dibujé el itinerario

hacia mi lugar al viento.

Los que llegan no me encuentran.

Los que espero no existen.

 

Y he bebido licores furiosos

para transmutar los rostros

en un ángel, en vasos vacíos.

 

         EL CORAZON DE LO QUE EXISTE

 no me entregues,

                           tristísima medianoche,

al impuro mediodía blanco

 

                                                         LAS GRANDES PALABRAS                                                   

                                a Antonio Porchia

aún no es ahora

ahora es nunca

 

aún no es ahora

ahora y siempre

es nunca

 

         MADRUGADA

 Desnudo soñando una noche solar.

He yacido días animales.

El viento y la lluvia me borraron

como a un fuego, como a un poema

escrito en un muro.

 

         ANILLOS DE CENIZA

                                    a Cristina Campo

Son mis voces cantando

para que no canten ellos,

los amordazados grismente en el alba,

los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.

 

Hay, en la espera,

un rumor a lila rompiéndose.

Y hay, cuando viene el día,

una partición del sol en pequeños soles negros.

Y cuando es la noche, siempre,

una tribu de palabras mutiladas

busca asilo en mi garganta,

para que no canten ellos,

los funestos, los dueños del silencio.

 

         LOS TRABAJOS Y LAS NOCHES

 para reconocer en la sed mi emblema

para significar el único sueño

para no sustentarme nunca de nuevo en el amor

 

he sido toda ofrenda

un puro errar

de loba en el bosque

en la noche de los cuerpos

para decir la palabra inocente

 

  TU VOZ

 Emboscado en mi escritura

cantas en mi poema.

Rehén de tu dulce voz

petrificada en mi memoria.

Pájaro asido a tu fuga.

Aire tatuado por un ausente.

Reloj que late conmigo

para que nunca despierte

 

   EL OLVIDO 

en la otra orilla de la noche

el amor es posible

 -llévame-

 llévame entre las dulces sustancias

que mueren cada día en tu memoria

 

     MENDIGA VOZ

Y aún me atrevo a amar

el sonido de la luz en una hora muerta,

el color del tiempo en un muro abandonado.

 

En mi mirada lo he perdido todo.

Es tan lejos pedir.Tan cerca saber que no hay.

 

         AMANTES

una flor

                no lejos de la noche

                mi cuerpo mudo

     se abre

a la delicada urgencia del rocío

 

         DESTRUCCIONES

                                  en besos, no en razones

                                                  Quevedo

Del combate con las palabras ocúltame

y apaga el furor de mi cuerpo elemental.

 

         POEMA

 Tú eliges el lugar de la herida

en donde hablamos nuestro silencio.

Tú haces de mi vida

esta ceremonia demasiado pura.

 

         FORMAS

 no sé si pájaro o jaula

mano asesina

o joven muerta entre cirios

 

o amazona jadeando en la gran garganta oscura

o silenciosa

pero tal vez oral como una fuente

tal vez juglar

o princesa en la torre más alta.

 

ANTES

                                 a Eva Durrell

  bosque musical

 

los pájaros dibujaban en mis ojos

pequeñas jaulas

 

         LOS PASOS PERDIDOS (Inédito)

 Antes fue una luz

en mi lenguaje nacido

a pocos pasos del amor.

 

Noche abierta. Noche presencia.

 

      RECONOCIMIENTO

 Tú haces el silencio de las lilas que aletean

en mi tragedia del viento en el corazón.

Tú hiciste de mi vida un cuento para niños

en donde naufragios y muertes

son pretextos de ceremonias adorables.

 

         DONDE CIRCUNDA LO ÁVIDO

 Cuando sí venga mis ojos brillarán

de la luz de quien yo lloro

mas ahora alienta un rumor de fuga

en el corazón de toda cosa.

 

         NOMBRARTE

 No el poema de tu ausencia,

sólo un dibujo, una grieta en un muro,

algo en el viento, un sabor amargo.

 

         SENTIDO DE SU AUSENCIA 

si yo me atrevo

a mirar y a decir

es por su sombra

unida tan suave

a mi nombre

allá lejos

en la lluvia

en mi memoria

por su rostro

que ardiendo en mi poema

dispersa hermosamente

un perfume

a amado rostro desaparecido

 

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